Dicen algunos que todo empieza por algo, pero eso que empezó de algo viene por lo que no puede ser donde empieza.
¿De dónde empieza todo?
Está pregunta llego a mi mente cuando me encontraba un sábado por la noche escribiendo a la luz de la luna que entraba por mi pieza, cuando me di cuenta que mis dedos por alguna razón no reaccionaban, no podían escribir con la facilidad que lo hacían antes, no se sentía cómodo.
Fui al médico, no había nada malo con mis dedos, fui al psicólogo, pero mis dedos estaban muy separados de mi mente como para poder solucionar mi mente, intente de todo pero nada funcionaba, simplemente no me sentía cómodo escribiendo.
Luego recordé que por ahí debería yo tener una inspiración, por lo general sin ella no podía escribir nada de nada, por lo que fui a buscarla, no estaba por ninguna parte.
Deambulando y tambaleando por la calle proseguí a buscarla, luego de largas horas de caminata sentí un gran magnetismo, dulce magnetismo, me guíe por él y llegue a una calle bastante extraña, no había calles ni murallas de casas, tampoco existían puertas ni ventanas, solo el contorno dibujado en el piso que por alguna razón la gente si veía.
Todos me ignoraban mientras yo veía esta extraña escena de gente caminando, “abriendo” puertas imaginarias, haciendo el ruido del chirrido de bisagras con la boca, niños viendo guitarras eléctricas tocadas por grandes ratas vestidas como se vestían Kiss, tocaban una canción sin sensación, son ratas, pensé.
Luego de armarme de valor me acerque a uno de los niños que al parecer estaba tocando una guitarra,
- ¿Dónde estamos? Le pregunté.
-En Av. Empezar. Me respondió, para luego volver a su canción.
¡Aquí es donde empieza todo! Las casas sin murallas son las ideas de un director de película, la canción de las ratas es la idea de un video, y por todos lados ahí ideas de todos!
¿Cómo he llegado aquí? Después de un rato de pensar me puse a buscar mi inspiración por algún lado, cuando recordé de mis amigos que favores me debían, así que me puse a buscar sus ideas, que conociendo mi inspiración debería estar muerta de vergüenza sola por aquí, y alguna cara amiga debió haber ido a buscar.
Caminé en dirección al sur al son de la tonada de los bunkers “Cantemos una canción con sentimiento, para no ser como el resto” sonaba por ahí, y ahí encontré mi inspiración, justo al otro lado de un río de agua dulce, lo suficientemente estrecho para saltarlo, pero lo suficientemente ancho para sufrir una dolorosa caída, “Paso la frontera del dolor suicida” se escuchaba en una guitarra por ahí, el que no se arriesga no vive recordé que alguien me dijo alguna vez y sin pensarlo me puse a saltar.
Antes de caer al otro lado grite a todo corazón
-¡No le temo a nada!
Y de alguna forma, como si fuera una pelota rebotando me impulsé en el mismo aire, haciendo que un rayo de luz tocara mi cara.
La coraza del sol, es su luz, por lo que al ver su luz, recordé inmediatamente la tormenta que había pasado y jamás me había sentido tan alegre por ser golpeado con un rayo de luz. Al caer al otro lado vi mi inspiración rodeada de ideas, ideas que alguna vez fueron mías que ahora están por otros para ser descubiertos en está gran Av. Empezar, tomé mi inspiración y mis dedos inmediatamente se pusieron alegres. Tome mi inspiración, caminé y terminé de escribir esto.
¡Gracias a todos por las ideas!
¡Nos vemos en Av. Empezar!


