
Despierto en la mañana con las mejillas ardientes y los ojos hinchados, semi-ciego, por cierto.
Preparo mi tabaco y me prendo mi pipa, solo entonces asimilo que ya todo ha llegado a su fin.
Ahora entiendo que el miedo que siento es verdadero y no puedo esconderlo, no estoy seguro de si todo pasa por algo pero se que todo lo que pasa lleva a algo.
No es el fin de todo si no mas que el término de un ciclo, un ciclo que me libera de mi interior dejándome mostrar un lado que ni yo conocía.
No creo en el destino, solo se que tengo una misión, soy un artista en el corazón y alma con una esencia de buen samaritano, así como dice Alejandro Jodorowsky “Un arte que no sirve para sanar no es arte” No lo contradigo ni digo que sea verdad, pero a mi me hace sentido.
No me arrepiento de mi sufrimiento ni de las lágrimas derramadas, fue todo una catarsis sanadora que necesito, no me canso ni quiero descansar de la mierda de día a día.
Disfrute del 1 al 10, sufrí todo el 11 y trabaje para entender el 12, ahora me sigo preparando en el 13 para abandonar mi reino y viajar.
En este ultimo año he sufrido lo que no he sufrido en años, llore lo que no he llorado en meses (Y aun me falta)y fume mas de lo que debería haber fumado (Y aun me falta).
Y lo único que he aprendido en este año es que quiero vivir, y soportar aun mas de lo que tengo, llorar mas de lo que tengo, reír sobre la sanidad, bailar aun muerto, escribir hasta tener cayos, hablar, hablar y hablar, necesito vivir la vida y seguir no en un ciclo… Si no que constantemente salirme del nuevo reino que siempre termino habitando, no quiero una respuesta a mis interrogantes y tampoco quiero pensar, quiero que todo fluya y entender el por que fluye y saber que la única certeza es la muerte… Haga lo que haga moriré, por lo que me da esperanza a no tenerle miedo a nada.
No estoy ni soy un hombre feliz, pero ya se por que y eso, es un buen comienzo… ¿No?