
Desperté aquella mañana como siempre lo hago, apague el despertador que estaba a mi lado y me levante semi-desnudo como siempre. Fui al baño, me cepille, fui a mi pieza me puse mis jeans favoritos, me puse mi polera de "doble manga" como le digo yo y mis calcetines. Puse mi mano bajo mi cama como siempre lo hago y saque mi zapatilla, acto seguido procedí a ponérmela. Baje mi mano nuevamente para alcanzar la otra zapatilla, pero no toque nada, moví mi mano en círculos tratando de encontrarla sin suerte... Me levante asustado y me quede mirando mi "semi-descalzes".
Como se me estaba haciendo tarde simplemente salí de mi casa (Eso o salía totalmente descalzo). En el camino seguí tratando de buscar mi otra zapatilla, siempre hago el mismo recorrido, quizás la encontraba por ahí, llegue a mi destino sin suerte alguna...
Salude a la misma gente que siempre saludo cuidando que no vieran mi "semi-descalzes"
Seguí caminando hacia mi aula con el pie derecho totalmente entumecido por el frio y el duro suelo. Ahí me encontré con más gente que por suerte no notaron mi "semi-descalzes", comencé a buscar mi otra zapatilla para ver si estaba por ahí no recordaba en qué lugar podría estar, busque hasta en la mochilas de mis compañeros "alguna mala broma pensepensé yo" de nuevo sin suerte. Entonces llego aquel superior a mí y con una sola orden todos comenzamos a mover mesas y sillas para tratar de posicionarnos en el mejor lugar posible otra vez cuidando que la gente no pisara o aplastara con alguna mesa y/o silla mi "semi-descalzes". Una vez sentado le hable a mi frecuente compañera de banco.
¡Hola!- dije
¡Hola!- respondió
Me notas algo diferente? - Dije para llevarla al tema de mi "semi-descalzes"
No, nada... Te veo igual que siempre - Me respondió, mirando de reojo mi "semi-descalzes" sin prestarle mayor atención.
"Ella no tomo mi zapatilla, al parecer no estaestá en este aula tampoco"- Pensé.
Seguí mi día preocupado por mi "semi-descalzes" y buscando por todos los lados que siempre andaba mi zapatilla perdida. Mi pobre calcetín ya tenía hoyos y mi pobre pie ya no daba masmás... Al final del día regresé a mi casa casi cojeando, aun sin suerte por encontrar mi zapatilla perdida. Fue un día espantoso, preocupándome de que nadie notara mi torpeza, mi "semi-descalzes". Llegue a mi casa cansadísimo por todo el stress de mi "semi-descalzes", "nadie lo noto, por suerte" Me acosté en mi cama me di vueltas y vueltas pensando en que hacer mañana para tapar mi "semi-descalzes" cuando se me ocurre buscar debajo de mi cama, veo que mi zapatilla se encontraba donde siempre la tenía, solo que un poco más atrás, lo justo y necesario como para no tomarlo cuando pusiera la mano debajo de la cama... Nunca sabre que fuerzas operaron para mover mi zapatilla tan atrás, lo único que ahora se es que nadie nunca noto mi "semi-descalzes" así como yo nunca note que mi zapatilla estaba solo unos centímetros lejos, de donde siempre soliasolía estar.





