martes, 23 de septiembre de 2008

Caida libre



Bajando la escalera, me tropecé torpemente con mi pie derecho… Aun no sé como al mover mi pie derecho este se llego a topar mí con mi pie izquierdo. Agite los brazos rápidamente en todas direcciones tratando de agarrarme de algo. Toque la baranda con unos pocos dedos de mi mano derecha y la muralla con la mano izquierda. No me caí… Pero estuve muy cerca de hacerlo me estabilice y comencé nuevamente a bajar, esta vez cuidando de que mi pie derecho no choque torpemente con mi pie izquierdo, que el izquierdo no choque con el derecho ni que el derecho se pase algún escalón de mas.
Cuando pise con mi pie derecho sentí que el piso se movió junto con el pie… Entonces recordé que llevaba puesto un sombrero, sombrero que se me había caído con el brusco movimiento anterior, sombrero que ahora hacia que nuevamente me estuviera cayendo. Cuando trataba de recuperar el equilibrio mi pie izquierdo se resbala y nuevamente este choca con mi pie derecho y me voy de espalda contra la escalera, en un intento de agarrarme de algo tomo la baranda y me doy vuelta, me pego fuertemente en la pera y comienzo a caer rápida y bruscamente hacia el primer piso, en el que termino cayendo muerto…
Volví a mirar al primer piso mientras estaba parado en el escalón más cercano al segundo piso… Mire mis pies y luego la baranda, por el miedo de lo que imagine volví a mi pieza para no bajar nunca más… al menos en un rato mas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hay un cuento muy original y gracioso, de Julio Cortázar, que refleja tu idea, se llama algo así como "Instrucciones para bajar una escalera"

porfa, léelo, te va a gustar seguro