viernes, 25 de junio de 2010

¿Como desaparecer completamente?


A veces quiero volver a la magia, olvidarme todo y volver a creer ciegamente. Quiero aprender a desaparecer, por lo menos, un par de minutos a la semana.
Creo que me echare a dormir, bueh, no es lo mismo, pero se parece, los sueños, no son otra realidad pero al menos es mi única ventana sin putos barrotes, si, en mi casa hay muchos, uno que otro con carne y otro con hueso.
Dormiré toda una semana de sueños, solo para despertar y recordar quién soy, mil y un año de memorias (También suelo exagerar).
¿No tendré mi casita en la playa lejos de todo y todos?
Pero al mismo tiempo la soledad me aterra, y la compañía del gran mar me deja más que asustado y patético.
Si, patético sería la palabra correcta, soy un patético parado en un lugar que no le importo, majestuosa tierra, no te muevas.
No me queda otra que entender, no puedo olvidar, ni con alcohol, mis recuerdos desgraciados ya aprendieron a nadar con el agua y a flotar con el alcohol, de paso se emborrachan y los recuerdos son mil y un veces peor.
Solo escuchare esa canción y descubriré su significado.
¡No me rendiré ni en mil años!
A pesar, de todas las piedras que puse…
Aun así recuerdo, alegrías ahora para quien se rindió y un beso para el pasado.
¡Hasta la última gota y hasta que el cuerpo aguante!
Salud y amen.
Desapareceré completamente por una semana entera, un año, o una vida, ¿qué más da?
Despertare recordando que soy el mismo imbécil sonriente que siempre ha sido, y eso, me mata de risa.
Creo que soy un imbécil, bueh, al menos no soy un inteligente mas del montón.
Dormiré una semana entera, solo para olvidar… Lo feliz que soy, sentir la emoción de recordarlo y vivirlo por siempre.
Dormiré una semana entera… No me extrañen, no lo harán.

miércoles, 23 de junio de 2010

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Entonces camino por la calle inundada por la lluvia, veo un gato saltando de techo en techo esquivando los charcos de agua que ahí se han formado. Y yo aquí sin poder saltar porque a donde salte hay agua.
Dulce compañía, me marea, pero no mucho, lo suficiente para poder caminar ignorando la lluvia que cae.
Un auto pasa muy cerca mío, no es exagerando lo de cerca, paso tan cerca que logro casi logro rozar mi bufanda que se levanto con el viento, y entonces… Nada.
Te he perdido corazón, ¿Dónde estás?

Favor llamar a la brevedad de verlo.